Uno no puede juzgar a los demás por la conducta que adoptan sin analizar antes si nuestro previo comportamiento no los condujo obligatoria o necesariamente a tomar cierta postura. No vamos a hablar de culpas, pero si tal vez de errores, o de formas equívocas de manejarme si es que yo andaba buscando un fin específico y diferente al que conseguí. Y la realidad es que no, no lo buscaba, pero cuando pasó empecé a fantasear con la idea de haberlo hecho un toque diferente, para haber obtenido algo más significativo. Por otra parte mejor así, la única que se arrepintió de haberme vuelto tan fría es esa Natalia estúpida (entre mis tantos ‘yo’) que dura encantada poco más de una semana, ahora volví a ser el mismo ser racional de antes y agradezco mi minucioso manejo por sostenerme distante. ¡Dejame así por favor que estoy tan bien! Y seguí como venías, ocupándote la cabeza esporádicamente de vez en mes para no volverte hueca, vacía y perder la costumbre de calentar las frazadas.
No te preocupes más, estoy enamorándome de vuelta, de lo que tomo y lo que dejo, de lo que acepto y lo que rechazo, de cómo me equivoco y me arrepiento una y otra vez y aun así se hacerme feliz, porque mi memoria no tiene ni ética ni conciencia, y prácticamente aborto al pasado con el día a día. Reconciliándome y convenciéndome de que sola puedo conseguir un amor diferente y más puro y duradero que de otra manera.
No es a lo que iba, pero surgió. Estoy bien, y no es aburrido sonreír, no me siento menos humana por haber dejado de llorar, o menos orgullosa por estar empezando a ser “normal”, de hecho sorprendete con el hecho de que por primera vez me interesó alguien del “montón”, y me entretengo paseando por un sociedad, que aunque no le pertenezca, supo hacerme sentir comodidad.
‘Si no puedes contra ellos, úneteles.’ No me voy a pasar toda la vida luchando contra la vida, ¿se entiende no? Había dos caminos o matarme de una (que no me resultó) o taparme los ojos, vestirme de persona y salir a codearme con el ancho mundo irracional, mezclarme hasta que mi cabeza no funque más, me olvide de lo que fui y voy a ser por siempre, y empezar a creer que tal vez yo sea una más entre los seis mil millones, como lo es efectivamente.
Siempre esperé demasiado de todo, de la vida, de mis viejos, de mis amigos, de una pareja.. estoy cansada de exigir tanto, la única que se tiene que exprimir en tal caso (y por lo menos en esta vida no será el caso, já) soy yo, así que suprimí las expectativas y acepté las falencias que cometió dios, o quien sea, al esquematizar el mundo. Después de todo sigo siendo muy egoísta, y sigo creyendo que yo soy la única que puede (y en efecto lo hago) hacerme feliz, el resto es un complemento indispensable, pero un complemento en fin. (Por favor mi gente amada si leen esto no se sientan menospreciados jaja, es complicado de entender pero yo se que a estas alturas me conocen y saben lo enredadas que andan mis dendritas y axones, por lo que van a evitar hacer hincapié en la previa declaración rigorosa).


Dejeneme pasar, no me pare nadie, aunque mi silencio pida a gritos por un abrazo que disminuya mi velocidad, ignóren mi necesidad desesperada por cariño, mi sed por una charla tranquila, un buen par de oídos y reflexiones cargadas de experiencia y positivismo. Dejenme tranquila que la angustia viene y va, y que sola y con paciencia puedo desligarme de la tradicional costumbre de ‘estar mal’. Por primera vez(?) no quiero que me ayuden, porque ayudarme en este momento me volvería un ser nuevamente vulnerable y con posibilidades de caer mucho más abajo que antes.

Estoy muy bien, y lo reescribo con rosa y con negrita : ESTOY MUY BIEN, claramente estoy aprovechando porque sospecho que en un par de horas me van a dominar unas incontrolables ganas de borrarlo, cuando empiece a dudar y la confusión me lleve inexorablemente a analizar que tal vez no estaba tan bien como creía... (mi cabeza y todo su rollo racional y el blá, bla, blá frecuente de todos los días) pero la realidad es que sí, lo estoy, en este preciso instante estoy excelente y lo afirmo. Pero si en dos horas la cosa decae, por lo menos acá les dejó la prueba en letras de que supe estar bien al menos durante los diez minutos que me tomó escribir esto.

Volviendo a la idea central, ♪ espero que esto dure para siempre ♪ (aunque no al extremo de la eternidad porque me asusta la sola idea de tratar de imaginarme algo infinito, cuando hasta hoy en día no encontré algo que no me aburra a la semana y media jaja).

Me espera una noche larga, un café cargado, un apunte de sociología y muchas pilas porque mañana (ya hoy) es viernes :D