:(

No sabría decirte el por qué, creo que va más allá de ser una pendeja en vías de perder completamente su inocencia. No lo sé, por la misma razón que nadie más lo sabe. Es feo estar de este lado, es espantoso necesitar algo que no pueden darnos, aun cuando paradójicamente eso que necesito no es lo que quiero para mí, ni ahora ni en un tiempo largo. Pero rara vez nuestra cabeza esta del lado de nuestras necesidades y hoy no es esa excepción. Mis proyectos están por ahí, formándose sobre cimientos de seguridad que construí espontáneamente en el renacer que significó el febrero pasado y parte de marzo, pero sin embargo la idea de soledad me acompaña y me enferma. Soy extremista, ya lo mencioné varias veces, y me vuelco siempre tendiendo al todo y si veo que tal cosa es imposible me redujo a nada instantáneamente. Eso es lo que sucedió, buscando algo que disfrazaba con el nombre de pasatiempo me di cuenta que estaba, que efectivamente ahí estaba lo que necesitaba, pero que jamás estaría al alcance de mis manos por algo más que lapsos efímeros de tiempo. Entonces, en frente al fracaso, en frente de la imposibilidad que se me presentaba, el no como respuesta a una pregunta que jamás había formulado, la especulación se volvió certeza con el tiempo y yo desistí evocando la soledad absoluta. Siempre me pasa lo mismo (considerando eso que pasa como consecuencia de la reiteración de mis actos equívocos), por eso me desgarra la idea de creer que con tantos hechos trascendentales de por medio todavía no haya conseguido cambiar nada de lo que fui y siga repitiendo las mismas conductas en reacción a los mismos acontecimientos. Mi evolución todavía no es clara, a veces creo que mi desarrollo consistió en solidificar los aspectos negativos afianzándome a la hora de defender mis errores en vez de suprimir mi orgullo para retractarme y repararlos.
Sin ir muy lejos, se que estuve mal, lo se, pero preferí borrar un episodio más antes que analizarlo para evitar reproducirlo nuevamente en algún futuro (que sospecho próximo).
Resumiendo esta todo mal, no tengo un equilibrio, perdí algo que empecé a querer cuando vi que no podía ser mío. No tiene sentido común, no lo tengo y sin embargo en mi lógica se me presenta como una ley coherente. ¿Y ahora que hago? Que veo que soy esto, que me desenvuelvo en la dirección de alguien con quien no estoy de acuerdo, que dejé de lastimarme directamente pero ahora busco la ayuda de terceros para hacerlo. ¿Ahora que hago? Viendo que cada día se me presenta como una nueva hoja en blanco que mancho con tinta y garabatos y termino por arrugarla y tirarla al tacho antes de irme a la cama. A veces quisiera sacar a algunas personas que quedaron impresas en esas páginas arruinadas por mis incoherencias ¡como quisiera! Pero eso implicaría tener que conservar la hoja... con la persona pero también con todos mis errores que la estropearon. Y la realidad es que no puedo, (así que menos mal que tampoco quiero) y me resta empezar a escribir un libro nuevo hasta que algún día cambie el sentido que le de a las letras y se me de por narrar mi vida en forma de comedia en ves de la acostumbrada tragedia.
Todo pasa, gracias a dios, y yo particularmente lo hago pasar un poco más rápido que el promedio general. Así que ahí vamos, ya voy a estar mejor, y cuando finalmente este bien conmigo, ya no voy a necesitar una compañía lastimosa, ya no me va a interesar que alguien, efectivamente, no lee ‘esto’, que no es más que un suplicio adornado, es un grito de auxilio por un medio que pinto como clandestino cuando en realidad es la parte pública de un alma en ruinas. Y sí, puede ser que haga las cosas mal sólo a cambio de un poco de atención, pero es que últimamente me siento muy común entre la gente, muy poco distinguida, y bueno... las personas que me rodean no son lo que se dice muy afectivas, entonces mendigo amor por el lado de la preocupación. Siempre hice lo mismo, y así corroboro el nivel de interés, de amor, de protección.
Cuando la preocupación es nula, cuando me dejan con la libertad de equivocarme como quiera... entonces ahí me doy cuenta cuan sola estoy entre el peligro de ser yo misma.



No, no me fume un faso antes de escribir esto, estoy triste porque la novedad pasó la fecha de vencimiento y se volvió algo conocido y viejo y ahora ando buscando renovar mis estímulos. Estoy triste porque me di cuenta que soy muy diferente a lo que quiero, que por despecho perdí muchos ( o los pocos y únicos) valores de los que en algún tiempo supe enorgullecerme, de que no puedo conseguirlo todo, de que estoy sola con mi cabeza y no hay forma de escaparme de ella, de que puedo tener más de las veinticuatro horas que tiene el día ocupadas y aun así siempre voy a hacerme espacio para crearme problemas.
En unos días voy a desahogarme más específicamente sobre lo que me pasa, ahora... ahora por las dudas prefiero callármelo por un rato por si las moscas pasan. Soy la persona más trasparente respecto a lo que siento, pero si no resguardo un poco al orgullo que dejé apaleado hace unos días, no voy a conseguir volver a rehabilitarlo jamás.
Así que me voy a charlar con la almohada a ver si consigo que me arranque algunas lágrimas y romper el record máximo de días sin llorar (creo que ya estaré hablando de meses) y sin embargo no es por falta de tristeza o de motivos, es por un escudo (que más que hierro parece aluminio) que me impide liberarme como antes...
Tantas veces pude sola... ésta es una más. :(